viernes, 23 de septiembre de 2011

Día 24

Hoy empezaré por aceptar mis errores escribiendo, debido a que soy de ciencias pero no es perdonable que cometa tantos fallos en mi literatura diaria. Después de esto quisiera compartir con vosotros una serie de fotografías que pude realizar ayer en mi paseo por el río y después comentaros como ha sido el día 24 de mi estancia aquí. Hoy no hemos tenido clase, porque había una excursión planeada al Baikal, pero ya hemos estado tantos días allí que nos hemos negado a ir y disfrutado de un día de addejayo (descanso).
 Comenzamos la visita con la foto que he titulado: "El peluquero de los obreros" porque es el hombre que tijeras en mano corta el pelo a los incansables trabajadores que de sol a sol hacen las obras de Irkutsk. Para aclararlo, no son rusos, son de Mongolia, Uzbekistán, Kirguizistán...
 Esta otra es: "Barco oxidado por las heladas" y parece que podría pertenecer a la casa azul de la ribera del río, un buen sitio para amarrar el barco.
 Este es el arco del triunfo de la ciudad, que se dice que está solo reconstriudo, pero a mi me parece que lo han hecho nuevo, aunque quien sabe si han mantenido la estructura interna.
 Paseando por el río me encontré con estos amables chicos, quizá la gente de Alcalá les conozca, son los chicos de los palos que están detrás de la facultad de derecho, dándose palazos y practicando, pues aquí también hay.
 Después de esta anécdota continuemos por nuestro paseo por la ciudad, aquí bajo el puente principal que une las dos partes de la ciudad, al fondo se puede apreciar una pareja que aprovecha los rayos de sol de ayer para pasar una tarde romántica con el ruido del río Angara de fondo.
 Pero en el río también se puede pescar, como aquí un ciudadano de Irkutsk realiza en su barquita, eso sí, puerto no he visto para las barcas, así que las deben montar en un remolque y llevarlas a casa después.
 En esta orilla del río encontramos esta iglesia ortodoxa, también con frescos al aire como la otra. Esta además está decorada de color salmón y con cúspides en las cúpulas doradas, el tono favorito de los rusos.
Pero del mismo modo, hay unos 200 metros más adelante, ésta fábrica con alto horno, que seguro que algún día sin mucho cuidado tiraba las aguas residuales al Angara.
 Para empezar el día de hoy, tenía planeado ir a ver la casa-museo de un decembrista por lo que me he dado una ducha a primera hora del día, pero por necesidades imperiales he tenido que poner la colada. El caso es que me he quedado sin agua caliente cuando solamente había lavado la ropa interior y lo que más me interesaba lavar, las camisetas estaba sin agua. Así que he abierto el grifo a tope y después de unos intentos y salir a trompicones con mucho aire, EL GRIFO A SALTADO POR EL AIRE y tras él un agua marrón que ha puesto perdido todo el baño, incluyéndome a mí. Este es el agua que salía del grifo, que apetecible. Por lo que me he enfadado tanto que me he ido al banco y a recargar el móvil, a mi regreso el agua era un poco menos marrón y he lavado el resto de la ropa.
Después de las 4 horas que me ha llevado mi nueva aventura con la ropa, he salido a la calle y por fin ha pasado lo que intuía. No es que sea adivino, pero la gente aquí tira las colillas encendidas a estas papeleras callejeras que llenan la ciudad, en ellas el resto de gente tiran papeles, bolsas y lo típico. Así que era cosa de tiempo ver alguna ardiendo, supongo que lo harán porque como más de la mitad del año están bajo cero, no arde nada a esas temperaturas, pero ahora en verano sí.
 Después he ido con Jacob y Dani que estaban en clase de francés (van al 4º curso de francés porque los dos lo dominan a la perfección). Han salido contentísimos porque han dicho que al contrario que en clase de ruso, aquí han entendido todo. Así que con ellos más contentos que nada y yo más asqueado por mi día de lavandería hemos ido a ver los gorros al mercado chino, hoy como no, nos han dado otro precio. Pero sin fiarse un pelo el belga hemos decidido ir a las tiendas a comprobar el precio y que como os podéis esperar en las tiendas al ser gorros que hace una empresa el precio subía como la espuma hasta el doble y el triple que los del mercado chino.
Después de comer, hemos vuelto a casa dando un paseillo para bajar las pitas que nos hemos comido en un indio. Sorpresas de la vida, he visto una de esas casas de lujo (100.000 euros) que aquí tienen, con vigilante, piscina, aparcamiento, césped...
Un poco más adelante, el hotel de las bodas, que tal cual lo podríamos encontrar en España, pero que aquí desentona mucho al estar rodeado de las casas de madera típicas de Siberia.
Y como no, un accidente más, a éste por fin le he podido hacer una foto, pero es normal aquí. Todo el mundo habla por el móvil, hasta los conductores de autobús en curvas cerradas y a toda velocidad, además los motoristas, de incluso 12 años sin casco... Es muy caótico, yo más bien diría que en Madrid conducimos de nota comparado con esto.
Por último una foto mía, esta vez llamando en una cabina sin interfono, solamente tienen teclado, no se para que siguen puestas, pero la gente las usa para apoyarse cuando van algo bebidos o para pegar publicidad, un clásico de esta ciudad.

Como podéis ver soy un extranjero clásico, se me ve a la legua que no soy de aquí:
- Llevo gafas de sol.
- No visto de negro, aunque hoy me he entremezclado por mi indumentaria.
- No voy afeitado.
- Me río y sonrío a la gente en las tiendas.
- Mi mochila no es de Gucci y no es negra.
- No uso mi teléfono en el autobús todo el día y soy cortés cediendo mi asiento en el autobús.

Pero que le vamos a hacer, ser ruso es duro y estar callado todo el día salvo cuando te juntas con tus amigos en el parque para beber, no es lo mío, aunque disfrute de los silencios a diario.

Por eso cuento los días que me quedan para volver a casa, hoy estoy a 10 días de mi regreso, por lo que la semana que viene tendré que comprar los regalos y ver si me cierra la maleta.
Mañana tenemos pensado tomar el tren nocturno a Ulan-Bator, así que no se cuando podré escribir, porque regresaremos en el nocturno del domingo para llegar aquí el lunes a las 5 de la madrugada más o menos. Así que el lunes tendréis material para comentar tras ver la cabeza de Lenin más grande del mundo y un templo budista donde está un Lama que se conserva en estado latente desde su muerte.
Un besito muy fuerte para este viernes tan pronto que escribo, mientras alguno todavía no se habrá levantado.
¡Buenos días España!
XxXJ!

3 comentarios:

  1. Pero bueno Luis ¿no nos habias enseñado una foto con la lavadora? Menudo humor el tuyo lavando a mano ¿es una promesa? jajaja
    A pasarlo muy bien el finde en Ulan Bator y cuidado con el lama a ver si resucita y os da un susto. Besos

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  2. Eres un encanto! Dale la vuelta a los calzoncillos y listo!No nos traigas nada, no te sientas obligado y cómprate ya ese gorrito abrigado para tus pelines. Un beso.

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  3. léete mi post de ayer. un bso.

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